Nuevamente nos levantamos tipo 5 de la manana, esta vez para volar al enano pais de Singapur. En el avion (que ya para nosotras es rutina, casi micro... Las indicaciones de seguridad de las azafatas nos las sabemos de memoria), el LP nos dijo que Singapur era un descanso entre la locura que es Asia. Es lo mejor: una sinopsis del exotismo de India y China, pero moderno, con un tren rapido (MRT) que te lleva a todas partes y gente asiatica pero que habla ingles, bastante decente. Que mas podriamos pedir?
Tiramos las maletas rapidisimo en el hostal y partimos: un dia es nada aun para conocer el pais mas chico... Tomamos de nuevo el MRT que
tiene un sistema realmente extraordinario. Aca no existen los tickets (al igual que en Bangkok), sino unas tarjetas plasticas. Entonces, uno las compra y luego las devuelve y te dan de vuelta 1SD, que es el deposito. Eficiente y ecologico. Nuestro primer destino: Little India, un barrio indio con templos hindues y sarees... Una sinopsis de India con el olor a ala de los indios y todo. Por ahi paseamos y entramos a un templo increible. Quizas por dentro no era la gran cosa, pero la arquitectura es impresionante: las fachadas llenas de estatuas que recrean historias propias de la religion, con vacas, hombrecitos guatones, hombres con cabeza de tigre o de elefante, todo a full color. Por supuesto, hubo que sacarse los zapatos, como en toda Asia al entrar a cualquier templo e incluso a casi cualquier hogar.
Seguimos caminando y encontramos una tienda de una familia india amorosisima, en donde las mujeres atendian con sus sarees tradicionales, preciosos. Ahi la Berni finalmente pego un salto y se compro una camara bacan, con world wide warranty, una cool pix sony celeste que la Jesus envidia, a solo $120.000... Una ganga por algo que en Australia costaba como 500AUD. En eso nos demoramos un buen rato regateando tambien por una calculadora y un reloj despertador que necesitabamos urgente, que al final obtuvimos en modalidad 2 en uno como yapa. Fantastico.
Despues de una cerveza "Tiger", la marca de Singapur, llegamos a una pagoda enorme que lamentablemente estaba cerrada, que inauguraban a fines de mayo como una especie de teatro... Lastima.
Otra vez MRT a Lau Pa Sat, un mercado que segun LP no nos podiamos perder. Sin embargo, teniamos que ubicar a los Jeldrez para pedirles NUEVAMENTE un favor (que verguenza) y averiguar como cresta podiamos entrar a Vietnam al otro dia si no teniamos vuelo de salida, todo con telefonos que no funcionaban con monedas (demasiado moderno) y sin internet cerca, porque todos tienen laptop y en todas partes hay wi-fi... Aca en Singapur, es todo tecnologia. En eso gastamos un par de horas, y nos devolvimos a Lau Pa Sat.
Si creen que eso fue lo mas interesante, se equivocan. Para variar, teniamos que levantarnos a las 5 de la manana para tomar OTRO avion mas, finalmente al paraiso vietnamita. Asi que programamos el despertador a esa hora y nos acostamos. La Berni se despierta en la mitad de la noche y le dice a la Jesus que parece que la alarma no funciono. La Jesus le responde que no se preocupara, que el reloj daba las 4:30. Pero algo olia MUY mal... O mas bien sonaba... Miles de ruidos de trafico y algo de luz habia en la pieza. Pero estabamos en Singapur: Que vamos a saber nosotras a que hora se levanta/acuesta la gente!!! Cuando nuestros roomates se levantaron, empezamos a sospechar. Resulta que el reloj de la tienda india donde compramos la calculadora estaba malo y nunca nos dimos cuenta. Eran las 7:30. El counter del check
Que quieren que les digamos... Despues de todo lo que habiamos pasado, solo queriamos llorar... Pero no nos ibamos a dar por vencidas: mientras mas tiempo fuera del baratisimo Vietnam, mas problemas. Nos fuimos al terminal "budget" (o rasca) del aeropuerto, compramos un vuelo a Saigon para las 11:30 y nos subimos al avion. Filo. Y por fin nos libramos de fucking JetStar, ya que volamos en Tiger Airways, la aerolinea mas barata de Asia por donde vuelan todos los backpakers a precio de huevo y con nada incluido, ni siquiera asiento muy reclinable. Y despues de solo una hora, al fin llegamos a la Republica Socialista de Vietnam.